Hoy 2 de abril se celebra a nivel nacional el Día del Inmigrante Calabrés, en honor al santo patrono de la región, San Francesco di Paola. Fueron muchos los inmigrantes italianos – entre ellos, gran cantidad de calabreses – que llegaron a la Argentina en busca de una vida mejor para sus familias. Tal vez las historias que revivimos en itBuenosAires.it se parecen: el dolor del desarraigo, la familia partida, la esperanza y el retorno a las raíces. Pero cada una de ellas tiene sus particularidades que las vuelven únicas. Y todas nos hermanan como ítalos-argentinos. Por eso, en el día del santo patrono de Calabria, traemos una nueva historia de inmigración, la de Nahilí Tigani y su familia calabresa.
La familia de Nahilí Tigani
Nahilí Tigani es una joven ítalo-argentina. Recientemente, realizó la Diplomatura en Estudios y Gestión de Instituciones de la Colectividad Italiana en Argentina, organizada por el CIAAE. Asimismo, participa activamente tanto de la colectividad italiana, formando parte del grupo Nuevas Generaciones de Origen Italiano (NGI), como de la calabresa. Junto con su familia integra la Asociación Civil Vazzanesa, asociación que lleva el nombre del pueblo de sus nonnos. Lejos de detenerse en su propia presentación, Nahilí se apura para recordar a sus queridos abuelos. “Mis nonnos, Vicente y Eleonora, son oriundos de Vazzano, un pueblo ubicado en Vibo Valentia, Calabria. A pesar de ser ambos del mismo pueblo, se conocieron oficialmente acá, en Buenos Aires”.
La historia de amor entre Eleonora y Vicente Tigani
“Vicente, mi nonno, arribó a Buenos Aires en 1951 a los 17 años con su hermana Mariana. Acá lo esperaba su hermano Pascual. Por otro lado, Eleonora, mi nonna, llegó en 1954 cuando tenía 14 años, junto con su mamá María y sus hermanos, Teresa y José. Acá ya estaba instalado su papá hacía varios años. Cuando Eleonora llegó a Argentina, se hospedó en la casa del Tío Rafael. Una casa que compartían varias familias, entre ellos estaba Vicente. Y acá es donde comenzó su historia de amor”, recuerda Nahilí con una sonrisa en la cara y nostalgia en el corazón. “Recuerda mi nonna que el primer cortejo que le hizo mi nonno fue en la entrada de la casa, donde él pasaba y le rozaba la mano sobre su hombro, asustándola”.

“Eleonora comenzó a recibir ‘postales’ de otros muchachos y a Vicente lo despertó. Hace unos pocos años, encontramos una postal que mi nonno le dio a mi nonna, cuando la estaba ‘conquistando’ que dice: ricordo di tuo amico Tigani Vicenzo, sei bella come questa. A los 16 años de Eleonora, Vicente fue junto a sus tíos Peppe y Francisco a pedir su mano. Y mi bisabuelo se la otorgó pero tenían que casarse dentro de los 2 años. Y como buen tano de palabra, Vicente lo cumplió. En agosto de 2019, mi nonno se fue físicamente pero todos los días lo recordamos con mi nonna con sus anécdotas. Hoy, gracias a este reportaje, volvimos a vivir con ella esta hermosa historia de amor y superación que ambos tuvieron”.
Nahilí Tigani en Vazzano
En enero del 2015, Nahilí visitó Vazzano, el paese de sus abuelos. “La hospitalidad con la que nos recibieron fue conmovedora“, recuerda la joven calabresa. “Aunque hablábamos dos idiomas distintos, supimos entendernos desde el cariño que nos unía a ese lugar. En esa visita, les entregué la invitación para que nos acompañen aquel año en nuestra fiesta patronal y en el BA Celebra Calabria. Finalmente vinieron. En abril del 2015, recibimos un contingente de 20 vazzanitos (algunos con familia acá, otros no). Es algo que hoy en día todos recordamos y ¡esperamos que este año se pueda repetir! Además, tengo una asignatura pendiente: volver en ferragosto a Vazzano”.
¿De qué modo se mantienen vivas la cultura y las tradiciones italianas en tu familia?
“Diferenciar las tradiciones y la cultura italiana y calabresa de mi cotidianidad me resulta difícil. Son parte de mi esencia. Desde que nací, vivo rodeada de anécdotas, de grandes mesas con mucha comida, de vacaciones en caravana, de la música italiana, las risas y de nuestro querido Santo Patrono San Francesco de Paola”.

¿Qué sentís cada vez que participás de eventos y actividades de la colectividad?
“Crecí en este ambiente. Mis nonnos fundaron la Asociación Civil Vazzanesa en honor al Santo Patrono de su pueblo “San Francisco de Paola”. Mi papá Juan Carlos continuó el legado y siempre lo acompañamos junto a mi hermano Lucas y mi mamá Silvia. Por lo tanto, me siento en casa cuando participo de eventos y actividades de la colectividad. Asimismo, hace muchos años formo parte de manera activa tanto de la Asociación como en el grupo Nuevas Generaciones Italianas (NGI). Esto me dio la posibilidad de rodearme de buenos amigos y compañeros que hacen de esta locura un hermoso espacio”.

¿Qué les aconsejarías a las jóvenes descendientes de italianos?
“Mi consejo siempre es que se involucren y, sobre todo, si ven que hay algo que no les gusta en cuanto a su funcionamiento, debemos proponer soluciones. Los cambios se logran desde adentro. Si no quieren empezar por la asociación de su pueblo o región, los invito a sumarse a NGI donde van a tener el espacio para contar su propuesta y entre todos buscaremos la mejor manera de ejecutarla. La comunidad italiana y calabresa es una gran familia que los está esperando para continuar difundiendo nuestras raíces, compartir el idioma y las danzas, intercambios y mucho más”.
¡Agradecemos a Nahilí y saludamos a todos los inmigrantes calabreses en su día!
Autora de la imagen de portada: Nahilí Tigani.



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