Máscaras Covid-19 es un proyecto colaborativo que surgió de la mano de Santiago Saponi. Se basa en la fabricación de máscaras que evitan el contagio del Coronavirus. El objetivo es que el personal de salud esté protegido y de ese modo se evite el colapso del sistema. Una iniciativa más que loable que todos deben conocer. En esta nota, la palabra de su creador.
Máscaras Covid-19: una iniciativa ligada a la empatía
Después de haber hablado con un amigo argentino enfermo de Coronavirus que vive en Europa, Santiago sintió la necesidad de dar una mano, de ayudar de algún modo. “Investigué y descubrí que esto se podía hacer. Con el correr de los días y con el crecer del proyecto, distintas personas se fueron acercando, generalmente amigos y conocidos. Ahora ya somos un grupo de ocho personas”. Leandro Ceschin, Martín Cardozo y el mismo Santiago se encargan de la producción. Pablo Alustiza, Pablo Terzo, Sol Mazzeo y Román Achkanazi, de la logística. Y por último, pero no menos importante, Alejandra Casal es la encargada de la comunicación.
Sin fines de lucro
A partir de donaciones de dinero, en principio de amigos y conocidos, Santiago pudo comprar inicialmente una impresora 3D para fabricar las máscaras. “Sabemos que es importante mantener la curva del contagio en una meseta. Pero también es muy importante que el personal de salud no se contagie. Entonces, para dar una mano, empezamos a fabricar estas máscaras que se donan gratuitamente a quienes nos las solicitan. Lo único que pedimos a cambio es una colaboración al que puede, ya que es lo que nos permite seguir adelante con el proyecto”, explica Santiago. La iniciativa es sin fines de lucro; quienes participan de ella no obtienen ninguna ganancia económica. “Lo único que intentamos es dar una mano para que el problema no sea peor”.

Gracias a la solidaridad y a la buena predisposición de la gente, en apenas dos días Santiago pudo reunir la plata necesaria para adquirir la primera impresora 3D. “De a poco, con la ayuda de un conocido, empecé a aprender cómo funciona. Y así comenzamos a producir. Dos días después, y gracias a más donaciones, pudimos comprar otras dos. El tema de la impresión 3D es que por cada máscara que se fabrica, la impresión toma alrededor de dos horas. Actualmente, tenemos siete impresoras funcionando a full todo el día”.
Máscaras Covid-19: el proceso de fabricación
Según explica Santiago, el proceso es simple. Lo que se obtiene gracias a la impresora 3D es la vincha que luego se utiliza para crear la máscara. “Lo primero que hay que hacer es elegir el modelo a imprimir, que lo bajás de internet de forma gratuita. Entonces, ponés a imprimir la vincha, que es como si fuera la base de la máscara donde se instala el visor (de acetato). Luego, lleva un elástico atrás para que quede agarrado a la cabeza. El armado es simple, lo que más tarda, en realidad, es la impresión”.

Todo lo relacionado a la entrega y la logística se realiza a través del perfil de Instagram. Los pedidos, que se realizan mediante un formulario que figura en la página, se entregan por orden de inscripción. “Nosotros no podemos salir a entregar porque no tenemos permiso para circular, pero como los médicos sí tienen, se acercan ellos a buscarlas. Hay tres puntos fijos: Villa Crespo, Munro y Olivos. Para colaborar con el proyecto basta con comunicarse mediante Instagram.
El lado B de la cuarentena
La mayoría de los integrantes de este proyecto son profesionales que por la cuarentena vieron disminuido de forma parcial o total su trabajo. “Al estar cada uno en su casa sin poder hacer nada, es más simple el hecho de dar una mano. Si estuviese trabajando, yo no podría hacerlo, porque desde que me levanto hasta que me acuesto estoy cien por cien metido en esto. Es muy demandante, es una tarea full time, pero hace que la cuarentena sea más fácil de llevar”.

La comunidad italiana, por su parte, de alguna manera también está presente en esta iniciativa, pues Santiago nos cuenta que varios de los que colaboran vienen de familia italiana. “Ale, que es la que se encarga de las redes y la comunicación, trabaja en el Teatro Coliseo desde hace casi un año. Y yo también, haciendo la edición de los videos de shows y producciones, además de trabajar para el Instituto Italiano de Cultura y para la embajada”.
Máscaras Covid-19: la satisfacción de ayudar sin esperar nada a cambio
Máscaras Covid-19 es un proyecto solventado, fomentado y difundido por la gente. “En esta cuarentena, está bueno pensar en lo que sí podemos hacer, en qué cosas podemos poner la energía y ayudar. Cuando entregamos una máscara, y vemos la cara de los médicos que no lo pueden creer y el agradecimiento, eso vale mucho más que cualquier sueldo o dinero que puedas ganar”.
PhotoCredit de la imagen de portada: Santiago Saponi


