La Ciudad de Buenos Aires vivió otra edición del Buenos Aires Fashion Week (BAFWEEK), el evento de moda más importante de Argentina. Distintas marcas y diseñadores autónomos mostraron al público las tendencias para la próxima temporada de otoño/invierno 2020. Se llevó a cabo los días 26, 27 y 28 de febrero en el Centro de Convenciones Buenos Aires.
Durante las jornadas del BAFWEEK se pudieron disfrutar de una amplia variedad de estilos, diseños y marcas. Esta edición contempló la nueva escena de la moda argentina actual, y mostró una amplia grilla de contenidos con diversidad de propuestas y de actividades.
Más sobre el BAFWEEK
La entrada fue libre y gratuita. Quienes querían ingresar a los desfiles podían hacer la reserva online para obtener su lugar. Además el público pudo presenciar charlas lideradas por las marcas, y contaron con diferentes opciones gastronómicas.
En un escenario totalmente diferente al de otros años, en esta ocasión el BAFWEEK se desarrolló en el subsuelo del Centro de Convenciones de la Ciudad. Un moderno edificio del barrio de Recoleta, cercano a la Facultad de Derecho y al Parque Thays, con capacidad de hasta 5000 personas.
El Buenos Aires Fashion Week se realizó durante tres días seguidos, y cada día se presentaron distintos diseñadores y colecciones. Te contamos quiénes estuvieron día por día, y cómo fueron sus propuestas.

Apertura BAFWEEK, miércoles 26
La pasarela del primer día la inauguró Vanesa Krongold presentando “Pantano y Psicodelia”. Una colección con multiplicidad de texturas que conformaron una fauna artificial, irónica y superpuesta. Se destacaron los trazos en jacquard, impresión digital y siluetas exageradas, faldas amplias y largas, vuelos dados por velos y colas en tules.
Luego le siguió uno de los ganadores los proyectos seleccionados para la pasarela “Autores de Moda BA”, Edu De Crisci. Con su colección “Si quiero o si tengo?” el diseñador visibilizó la actualidad social de Latinoamérica y creó prendas pensadas para usarse capa sobre capa. Se vieron detalles constructivos devenidos de la indumentaria técnica y deportiva, con una fusión armónica en tonos negros y blancos.

PhotoCredit: Rocío Valdez
Valentina Karnoubi estuvo presente por primera vez en este evento y presentó “The Dreamers Camp”. Fue una propuesta que la diseñadora describió como “un viaje de aventuras y excentricidades donde los sueños parecen ser parte de la realidad”. Para esta colección optó por tipologías clásicas con formas que resaltan la silueta femenina. En la pasarela se destacaron recursos de bordados y terminaciones a mano, y se pudo ver cómo retomó siluetas de distintas épocas agregándole un sello actual.
Por su parte la colección Bandoleiro, de la mano de Gerardo Dubois, introdujo a un contexto de fantasía futurista, un paraíso fashion donde la premisa fue el juego. Respetando su filosofía pionera en reciclado, producción sustentable, sin género y atemporal. Bandoleiro presentó piezas evolucionadas y coleccionables.
Cierre de la primera jornada
Para finalizar la primera jornada, Mishka mostró kits indispensables para transitar la temporada. Se destacaron el arte zapatero, tipologías oversize y la yuxtaposición de accesorios, sugiriendo modas y modos más democráticos. Estuvieron presentes los abotinados de taco cuadrado alto, botas tobilleras, botas en punta, mocasines, guillerminas de charol y, el clásico que no puede faltar, las zapatillas. Los colores protagonistas fueron el verde flúo, coral, violeta y magenta.
Segundo día, jueves 27
La propuesta del Semillero UBA fue quien abrió el segundo día de Bafweek. Nikkei fue el proyecto seleccionado, creado por la egresada de Diseño de Indumentaria de la FADU, Maia Harina. Mostró una colección con tejidos reutilizados de Japón que fueron entretejidos con hilados naturales de industria argentina como merino, mohair, lino y seda.
Más tarde se presentó Valentinna, de Valentina Schuchner, otro de los proyectos seleccionados para la pasarela “Autores de Moda BA”. Valentina indagó en tipologías y colorimetría inspirada en la década del ’50. Trabajó sobre opuestos, y exhibió una propuesta que cierra la brecha entre la moda experimental y el diseño impulsado de manera sustentable.

Por otro lado, se pudo ver el regreso al BAFWEEK de la reconocida marca Prüne. Por primera vez mostró una propuesta completa en indumentaria junto a su icónica zapatería. Incluyó looks masculinos y el clásico sporty chic para vestir a las mujeres. Se destacaron en la pasarela las prendas como la campera inflada, impermeables de largo a la cadera, pantalones con sobrefalda y tops con capuchas. Respecto al calzado, predominaron las zapatillas, borcegos, botas cortas blancas y de media caña.
Cross Clothing
Cross Clothing, la marca de moda urbana comandada por Agustín Dupuis, tomó referencias del punk y del estilo alternativo para componer looks de streetwear. Deleitó con una colección rodeada de dramatismo donde las prendas oversize intervenidas, ropa deportiva y ropa de diseño, convivieron armónicamente en la temática dark.
Kosiuko cerró la segunda jornada con su colección “Sinergia”, y contó con el debut de Juanita Tinelli en la pasarela. Fue un mush-up de estampas en colores eléctricos que fusionaron el poder femenino con estilos vibrantes y personales. Se destacaron los brillos, sastrería y la bajada rocker.
Cierre BAFWEEK, viernes 28
La apertura del tercer y último día de esta edición estuvo a cargo de PROSAS, de Paula Rosas, otro de los proyectos ganadores de “Autores de Moda BA”. Paula presentó su colección “Mutar” haciendo referencia al paso del tiempo de la ropa, con fibras y tintes naturales. Experimentó el reciclaje de prendas nuevas que no se adaptaron al uso y redes intervenidas con fibra.
También estuvo presente, Belén Amigo, etiqueta que cumplió 10 años en el mercado. Por tal motivo, el nombre de su colección fue “X”. Mostró variaciones deportivas revalorizando las prendas oversized y superpuestas.
El jóven y exitoso Santiago Artemis presentó su nueva colección “Dignity” donde maximizó sus recursos y gestos más emblemáticos. Hizo un recorrido por volúmenes, drapeados y siluetas anatómicas dándole identidad y valor a cada individuo. La paleta de colores fue variada: desde tonos en colorado, dorado, rosas, hasta negros, blancos, azules y verdes.

Por su parte, Sebastián Raimondi en su desfile buscó desestructurar el vestuario masculino y calzó los trajes con los botines Predators de Adidas. De esta forma sugirió que se puede usar el botín de fútbol con traje, porque todo puede ser usado en cualquier momento y ocasión. Con su colección dejó en claro que la idea de la marca es siempre romper estructuras.
El gran cierre del evento estuvo a cargo de Adidas Originals, la marca deportiva que, junto con Kostüme, presentaron la campaña “El cambio es un Deporte de Equipo”. Ambas marcas se alinearon para reformular el concepto que celebra el 50 aniversario de las Superstars. Esta propuesta sentó las bases del diseño independiente argentino, generando un cambio en la morfología urbana a través de la deconstrucción de la silueta.
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