En esta nota, presentamos a una inmigrante italiana, Alba Resina de Bacchetto. Con total amabilidad, nos contó cómo fue su infancia en Italia, su llegada a la República Argentina y sus vivencias en nuestro país. Esperemos que disfruten de su historia, ya que fue un placer leer su “diario de Alba” (así lo describió ella) y sentir tan de cerca su recuerdo, gracias a sus cálidas palabras en su relato.
Alba y su infancia en Italia
Alba nació el 4 de abril de 1937 en Sondrio, región de Lombardía. A los dos años, se mudó con su familia a un pueblito a 2 kilómetros del confín suizo. Tiene dos hermanos, Gianni, quien vive en los Estados Unidos desde 1974, y Gina, quien vive en Morbegno, Italia. Recuerda su vida en Italia, hasta los 14 años, “con mucha pasión”.

Su papá, al tener más de 40 años, no tuvo que ir al frente, en el momento de la guerra. Sin embargo, sí a trabajar a una fábrica alemana de armamentos. Alba menciona un hecho que la marcó mucho en su infancia: “Recién llegado mi padre, una mañana, llegaron las jeep alemanas con ametralladoras. A nosotros, las mujeres, nos pusieron en el frente de la casa; yo no dejé de abrazar a mi muñeca de celofán. Estuvieron una hora, y no pudieron encontrar a mi padre. De haberlo encontrado, el destino de todos hubiera terminado en el paredón, y luego incendiaban la casa”.
Viaje en barco y llegada a la Argentina
En el año 1951, y sintiendo mucha tristeza, partieron del puerto de Génova. Pararon en España, Dakar, festejaron el paso por el Ecuador, también pararon en Río de Janeiro (donde estuvieron 3 días y 2 noches), Santos y Montevideo. Alba comenta que sufrió mucho el mal de mar. A su vez, recuerda el desarraigo. “Es terrible, especialmente a mi edad. Recuerdo llorar mucho”. Ella cursó la escuela nocturna, mi hermano era sastre y consiguió trabajo rápidamente. Su tía le hacía llegar, desde Italia, a Alba, hilos de bordar (su gran pasión). En 1954, Alba y familia se radicaron en Monte Grande, gran Buenos Aires.
Amor y familia
Guido y Alba se conocieron en Monte Grande. Guido Bacchetto también era italiano; se casaron el 6 de octubre de 1956, matrimonio que duró 62 años. Tuvieron 4 hijas, 6 nietos y 5 bisnietos. Dos de sus hijas, Gabriela y Elena son profesoras de italiano.

Tradiciones italianas en Argentina y viajes a su patria
La familia Bacchetto se caracterizó por mantener viva la cultura italiana. Alba y Guido conservaron las tradiciones italianas: desde las pastas en familia los domingos, hasta ser integrantes fundamentales en el Coro de la Asociación Italiana de Monte Grande. Siempre se respiró Italia en su casa: Alba sigue recordando su italianidad en almuerzos, celebraciones de Navidad y Año Nuevo, cocina, y en el idioma, entre otros. Siempre las puertas de su casa estuvieron abiertas para los familiares que venían de visita desde Italia. Cabe destacar que la receta de Alba de los “pizzoccheri” (tipo de pasta originario de la Valtelina, en la provincia italiana de Sondrio) fue seleccionada en un concurso de platos italianos. Una vez seleccionado el plato ganador, se lo incluía en la carta de un restaurante de Lomas de Zamora.

Alba regresó 7 veces a su patria junto con su esposo, y 2 veces sola. En 2019, estuvo 45 días en la casa de su hermana, y también visitó a las sobrinas por parte de su marido, que habitan en Barco di Pravisdomini, al norte de Italia.
Agradezco, de todo corazón, a Alba, que tan generosamente dedicó su tiempo para escribir, su ya mencionado anteriormente, “diario de Alba”. Espero que lo disfruten.


