Desde hace alrededor de un mes, se prohibió en la Ciudad de Buenos Aires la entrega de sorbetes de plástico en centros comerciales, hoteles de cuatro y cinco estrellas, establecimientos de cadenas comerciales y shoppings. El propósito es limitar la utilización de plásticos y reemplazarlos por materiales que sean más sustentables. Sin dudas, algo sumamente importante para proteger al medio ambiente. Pero quizás la noticia más interesante nos llega directamente desde Europa. Los italianos también se sumaron a la iniciativa de reducir el uso de plásticos. Fue así que se empezaron a utilizar en los bares los famosos sorbetes de fideos.

Sorbetes de plástico destronados por Stroodles
Hace tiempo que distintos bares y restaurantes italianos empezaron a entregar, en lugar de sorbetes de plástico, otros hechos de pasta para poder hacerle frente al plástico de un solo uso. El producto se llama Stroodles y es fabricado por una compañía que tiene base en Londres. Según dicen, el sorbete dura aproximadamente una hora en una bebida fría y no tiene sabor. Por otra parte, recomiendan no utilizarlo en bebidas o infusiones calientes.

Desde la página web de esta empresa explican que la misma surgió gracias a la idea de que debía existir una mejor manera de disfrutar un trago o una bebida sin dejar una huella negativa en la Tierra. Huella que, por cierto, tardaría varias generaciones en desaparecer. De la mano de Stroodles, sus usuarios se convierten en personas ambientalmente responsables. Esto es gracias a la utilización de sorbetes hechos de pasta sin sabor y biodegradable tipo bucatini apta para bebidas frías. Sin dudas una iniciativa para destacar a la hora de hablar de acciones destinadas a cuidar a nuestra Tierra.
Unidos por la eliminación de los sorbetes de plástico
En marzo de este año, fue el mismo Parlamento Europeo quien decidió prohibir la circulación de plásticos “de un solo uso” en aquellos países que conforman la Unión Europea. Según dicha norma, a partir de 2021 ya no podrán circular pajitas, cubiertos, platos, hisopos, revolvedores de bebidas y palitos destinados a sujetar globos. La prohibición también alcanzó a los productos elaborados con plástico oxo-degradable, denominados usualmente como “biodegradables”. Y a los envases de telgopor (poliestireno expandido) que suelen usarse para trasladar comida.

Antecedentes en nuestro país
En Argentina, no fue la Ciudad de Buenos Aires la primera en prohibir el uso de los sorbetes. Antes ya lo habían hecho Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita, Mar del Plata, Ushuaia y Mendoza. Dato no menor si tenemos en cuenta que el sorbete es técnicamente el cuarto residuo plástico más común en las costas y océanos y que según se dice podría tardar entre 150 y 400 años en descomponerse.

Por otra parte, cabe recordar que a principios del 2017, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño decidió prohibir la “entrega gratuita o venta de bolsas plásticas tipo camiseta” en “hipermercados, supermercados y autoservicios de alimentos y bebidas utilizables para el transporte de mercaderías”, en pos de “mejorar el medio ambiente”.


