Navidad o el 31 a medianoche. Disfrutamos del espectáculo lumínico, nos asusta uno que otro estruendo. Pero recién luego de las fiestas tomamos conciencia de la cantidad de gente que fue lesionada por el (mal) uso de fuegos artificiales. Los riesgos más comunes son la generación de mutilaciones, incendios y quemaduras. Asimismo, actualmente la pirotecnia también preocupa por el daño que provocan los ruidos y explosiones en los seres (personas y animales) que conviven en el mismo entorno. Por lo tanto, para resolver este dilema shakesperiano, es necesario un debate más serio y sólido sobre esta cuestión.
Pirotecnia: ¿Qué dice la Ley Argentina?
Dentro de la historia de las políticas legislativas argentinas, la discusión por el uso de la pirotecnia no es tan reciente como parece. La idea de este artículo no es realizar una cronología de los decretos y leyes que trataron dicho tópico, sino sólo ilustrar algunos de ellos. Como antecedente, en el año 1994, se promulga la ley N° 24.304 que prohíbe la venta a menores de 16 años de artificios pirotécnicos, entendidos como “todo artefacto destinado a producir efectos visibles, audibles o mecánicos, mediante la utilización de mecanismos de combustión o explosión”.
Durante varias décadas posteriores, se intentó presentar diversos proyectos que impulsaban directamente el no uso de pirotecnia sonora. Tal es el caso de Magdalena Odarda, senadora que, en 2014 y 2016, llevó el tema a la Cámara Alta pero no obtuvo el quórum necesario para ingresar al recinto. En años posteriores, similares proyectos fueron presentados con destinos no muy distintos. En pocas palabras, dichas iniciativas buscaban que se elimine el estruendo y se respete el derecho a la salud de las personas.
La pirotecnia en la actualidad
Finalmente, en septiembre de 2017, se aprueba la ley que establece la pirotecnia sonora cero en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, durante el 2019 algunos municipios decidieron la derogación de las dichas ordenanzas por la crisis de la industria, la caída de las ventas y, consecuentemente, de los puestos de trabajo en tales empresas.
Por otro lado, en los últimos días, llegaron a nuestro conocimiento dos noticias favorables. En primer lugar, el intendente Guillermo Montenegro de Mar del Plata impulsó un decreto que prohibía el uso y comercialización de pirotecnia sonora en todo el distrito. En segundo lugar, el Gobierno Nacional impidió la adquisición y el uso de fuegos artificiales en los actos oficiales. El decreto 96/2019 no sólo prohíbe su utilización sino que también invita a las provincias, municipios y a la Ciudad a seguir esta iniciativa.
¿Qué sucede en otras partes del mundo? El caso de Italia
Dicha paradoja no sólo sucede en Argentina, sino en varios países del mundo. Todos se cuestionan de qué forma solucionar este dilema. Tal es el caso de Italia, concretamente Collecchio, ciudad situada en la provincia de Parma. Allí se impulsó una legislación que permite la utilización de fuegos artificiales silenciosos, de modo que la población pueda seguir disfrutando del espectáculo lumínico sin provocar contaminación sonora y respetando la salud de personas y animales.
Tal como observamos, resolver esta cuestión no será fácil. Ya que no sólo está involucrada la salud humana sino los intereses económicos de las industrias, y con ellas, las fuentes de trabajo. Tal vez la respuesta no sea pirotecnia si o pirotecnia no. Más allá de las distintas legislaciones, el punto de partida debe ser la concientización sobre el uso y la manipulación de los fuegos artificiales. Sabemos, con conocimiento de causa, que la sola prohibición no alcanza. Es necesario generar empatía con aquellos que más sufren la pirotecnia. Sólo de este modo, podremos pensar una posible solución.

