¿Qué sería de la Navidad sin el panettone? Sinónimo de las fiestas de fin de año, este dulce nació en Italia aunque su origen es difuso. En esta nota te contamos la leyenda del famoso pan dulce que hoy es un infaltable de las mesas navideñas de Argentina e Italia.
La leyenda del “Pan di Toni”
Hay dos relatos que señalan el origen de este particular dulce. Ambos nacen en la ciudad de Milano, en Italia. El primero, y el más popular, es el que hace referencia a “il Pan di Toni”. Cuenta la leyenda que en el año 1490, un aristócrata de nombre llamado Ughetto Atellani de Futi, se enamoró perdidamente de Algisa, hija de Toni, un pastelero pobre de Milano.
Ughetto soñaba con conquistarla y, para ello, ideó un plan que consistía en hacerse pasar por aprendiz de pastelero. El joven quería inventar un postre novedoso y original que sacara de la pobreza a la familia de Toni.
Ughetto amasó un pan dulce con huevos, mantequilla, frutas confitadas y aromas cítricos, le dio forma de cúpula y lo horneó. Su éxito fue inmediato. De repente todos los habitantes de la ciudad querían probar “il pan di Toni” que luego fue renombrado como panettone.
Un error involuntario que dio origen al panettone
La otra historia que habla del nacimiento del Pan Dulce es menos romántica pero igual de interesante. En este caso, los hechos habrían ocurrido durante el ducado de Ludovico Il Moro, duque de Milano entre 1494 y 1499.
Para celebrar la Nochebuena, el Duque había mandado a preparar un lujoso banquete. Mientras Ludovico y sus invitados disfrutaban de una opípara cena, el postre se carbonizó en el horno. Ante la desesperación por lo sucedido, Toni, un ayudante del cocinero, propuso una solución: realizar un postre con lo que había sobrado de aquel pastel. El tiempo urgía así que decidieron hacerle caso.
Cuando Ludovico probó aquel singular manjar, quedó encantado y quiso saber el nombre de aquella delicia. El cocinero entonces dijo: “L’è ‘l pan del Toni” (“Es el pan de Toni”). Con el tiempo el nombre se fue deformando hasta adquirir el actual panettone.
Il Panettone di San Biagio
En Milano hay una tradición que permanece hasta el día de hoy. Durante la Navidad se guarda una porción del panettone que luego se come en ayunas y en familia el 3 de febrero, día de la fiesta de San Biagio, para que el Santo los proteja de los males de la garganta y los resfríos.
Mientras consumen el dulce, la familia reza: “San Bias el benediss la gola e el nas“ (“San Blas bendice la garganta y la nariz”). Este día también es aprovechado por los comerciantes para vender el pan dulce que sobró de las fiestas navideñas.
El Pan Dulce y sus variedades
Con el paso del tiempo el panettone fue variando y ganando popularidad. A tal punto que pronto comenzó a consumirse en otras partes del mundo. Cuando los inmigrantes italianos llegaron a América del Sur, trajeron con ellos sus recetas y tradiciones, y el famoso “Pan di Toni” no podía faltar. De hecho, si bien Italia es el país donde más se consume este producto, Perú es el segundo mayor consumidor mundial, con una tasa de hasta cuatro panettoni por familia.
A raíz de la masividad que adquirió, su receta original se fue modificado. Hoy podemos encontrar panes dulces con uvas, pasas, piñones, almendras, chocolate, frutas confitadas. Lo que sí es seguro es que, ¡no falta en ninguna mesa navideña! Y si querés preparar tu propio pan dulce, acá te compartimos un enlace para que este año te animes a hacer un vero panettone fatto in casa.

