Desde el lunes 4 de mayo, en la Ciudad de Buenos Aires se reforzó el uso obligatorio del tapabocas para circular y permanecer en el espacio público. Esta medida se tomó teniendo en cuenta que dos de cada tres personas no presentan síntomas, o tienen síntomas leves. El tapabocas ayuda a disminuir la posibilidad de contagio del Coronavirus.
Los tapabocas llegaron para quedarse
En el marco del avance de la propagación del Coronavirus fueron varias las medidas y recomendaciones que se tuvieron que incorporar a nuestro cuidado diario. Hace unos pocos meses atrás nadie se iba a imaginar que nuestros hábitos iban a modificarse tanto. Entre ellos el uso del tapabocas, que también ya se instaló dentro de nuestras prácticas habituales.
Desde hace varios días que su uso ya era obligatorio para ingresar o permanecer en comercios, en dependencias de atención al público, y para viajar en el transporte público. Pero ahora también se suma el espacio público. Ante el crecimiento de casos y el aumento de la circulación pública de personas, el Gobierno porteño decidió extender esta medida.
La resolución entró en vigencia a las 0 horas del lunes 4. Para quienes no respeten la medida se aplicarán sanciones que van desde los $ 10.700 hasta $ 79.180. Además en caso de comercios, se prevé la clausura y/o inhabilitación. A su vez quedan exceptuados del uso de tapabocas todas esas personas que, por razones de salud, no tengan que usarlo. También es obligatorio para quienes viajen en un auto particular con dos o más personas.
PhotoCredit: Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad.
Respecto a esta nueva medida, Clara Muzzio ministra de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad manifestó: “Esta obligatoriedad es otra medida importante en relación al espacio público. Sirve para que no sólo nos cuidemos nosotros sino con quienes nos relacionamos. Es uno de los primeros pasos que estamos dando para poder volver a disfrutar el espacio público con seguridad”.
A su vez, la funcionaria agregó que “es importante que usemos y manipulemos el tapabocas correctamente. Y que continuemos con el resto de las medidas fundamentales como lavarnos las manos y evitar tocarnos ojos, nariz y boca mientras estemos fuera de casa”.
Cuáles se deben usar
La disponibilidad de los barbijos quirúrgicos es limitada en el mercado. Éstos son recursos que se tienen que seguir reservando para los trabajadores de la salud. De acuerdo a las recomendaciones del Ministerio de Salud, cada uno debe hacer su propio tapabocas. De esta forma se preservan los barbijos de uso quirúrgico o reglamentario para las personas que trabajan en los equipos de salud que son quienes se ocupan de salvar las vidas.
Siguiendo las indicaciones del Ministerio de Salud, el uso del barbijo casero puede ser de utilidad para proteger a otras personas justo antes de que se presenten los síntomas. Por su parte, si una persona padece Coronavirus o si se sospecha que puede tenerlo, debe utilizar un barbijo quirúrgico. Además sigue prohibida la comercialización en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires de los barbijos sanitarios N95. Ésta reglamentación abarca a cualquier persona que no acredite ser profesional o personal del servicio de salud, y a las personas jurídicas que no tengan por objeto la prestación de ese servicio.
Cómo hacer tapabocas caseros
Para poder hacer los tapabocas propios simplemente basta con tener cualquier elemento que pueda cubrir boca, nariz y mentón, como pañuelos y telas. Y que se le pueda agregar un papel que funcione como “filtro”. Al momento de confeccionar el tapabocas es importante que se ajuste bien pero cómodamente contra el puente nasal y el costado de la cara. También hay que tener en cuenta que esté asegurado con lazos o elásticos para las orejas, que tenga varias capas de tela (al menos 2). Tiene que permitir la respiración sin dificultad, y que se pueda lavar y secar en el lava ropas o a mano con jabón, sin daños o sin cambiar su forma.
Para ponerse, usar y quitarse bien un barbijo o tapabocas el Ministerio de Salud indica que hay que tener en cuenta una serie de cuestiones. Antes de colocarse un barbijo, hay que lavarse bien las manos con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol. El barbijo o tapabocas debe cubrir la boca y la nariz, y hay que asegurarse que no haya espacios libres entre el mismo. Una vez puesto, hay que evitar tocarlo mientras se está usándolo. Y si uno lo hace, automáticamente hay que lavarse o desinfectarse las manos.
¿Cuándo debemos cambiarnos el barbijo?
Es importante considerar que se debe cambiar de barbijo o tapabocas en cuanto esté húmedo, visiblemente sucio o roto. Para concluir, al momento de quitarse el cubrebocas se debe hacer por detrás sin tocar la parte delantera del barbijo. Inmediatamente colocarlo en un recipiente cerrado, y luego lavarse las manos con agua y jabón, o con desinfectante.
Sin lugar a dudas, son varios los hábitos que uno debe comenzar a incorporar para evitar el contagio de este nuevo virus. Pero son muy necesarios respetarlos, y tomar conciencia de su importancia. De ahora en más al momento de salir a la calle, también hay que recordar llevar el tapabocas como elemento indispensable para circular y prevenir la propagación del virus.

