Hoy, 17 de enero, se celebra a nivel mundial la Giornata della Pizza, la fiesta del plato más amado por italianos y también por argentinos. Claramente el origen de esta fecha está ligada con la madre patria italiana y con la ciudad pizzera por excelencia. Estamos hablando, nada más y nada menos que de Nápoles. Además, al igual que sucede con otras festividades italianas, esta particular efeméride tiene relación con un santo. Conocé la historia del Día mundial de la Pizza en esta nota.
La pizza en su día: ¿por qué el 17 de enero?
Cuando hablamos del día mundial de la pizza, hay disidencias con respecto a cuándo se festeja. Si buscamos en internet, algunos sitios señalan que se celebra el 9 de febrero. Otros, el 17 de enero. Tal vez, la pizza – por ser el plato representativo de Italia – tenga más de una conmemoración. No sería raro, ya pasa con otras efemérides. Pero, ¿por qué es precisamente el 17 de enero? Todo tiene una explicación y la Giornata Mondiale della Pizza no es la excepción. La fecha fue elegida en honor a Sant’Antonio Abate, patrono de los pizzaioli. Es una figura también relacionada con uno de los cuatro elementos naturales, el fuego. Asimismo, en el año 2017, la pizza fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, gracias a su importancia en la vida social y la transmisión de su esencia gastronómica entre generaciones.
¿Quién fue Sant’Antonio Abate?
Al igual que sucede con otras festividades italianas, esta particular efeméride tiene relación con una figura cristiana. Es Sant’Antonio Abate, reconocido por su vínculo con los animales y también con los pizzaioli. Nació un 12 de enero de 251, en Egipto, en pleno Imperio Romano. Por el día de su muerte, el 17 de enero del año 356, fue elegida dicha fecha pizzera. Conocemos a esta figura a través de los ojos y palabras de otro santo, San Atanasio.
San Antonio fue un ermitaño egipcio que vivió en el siglo III. En la actualidad, se lo reconoce como fundador del movimiento eremítico. Es decir, de la corriente que promueve alejarse de los bienes terrenales y de la sociedad para profundizar la relación con Dios. De aquí, se conoce la palabra ermitaño. La tradición relata que Antonio Abad fue tentado en el desierto por el mismo demonio. Muchos artistas han tomado esta temática para sus obras, como es el caso de Bosch, Diego Rivera, Paul Cezzane y Salvador Dalí.
La pizza: desde Nápoles al mundo
Aún cuando el origen de la fecha tenga relación con Antonio Abad; los antecedentes de este arte culinario nos remiten a Nápoles. Como no podía ser de otra manera. Las leyendas pizzeras dicen que la autoría de la pizza moderna es obra de Raffaele Esposito, un panadero napoletano y dueño de Pizzeria di Pietro e Basta Cosi. Corría el siglo XIX. Hasta ese entonces, la pizza -como hoy la conocemos – no era la comida típica que degustamos. En cambio, estaba destinada a las clases sociales más bajas ya que reunía en un solo plato los ingredientes que se desechaban de otras preparaciones. Actualmente, diríamos que se usaba para “reciclar” sobrantes.
Raffaele Esposito era considerado el principal pizzero de Nápoles. Por lo tanto, frente a la visita inminente de la reina Margarita Teresa de Saboya en 1889, se le pidió que realice una preparación especial para la ocasión. Así nació la pizza Margherita como hoy la conocemos, entre cuyos ingredientes se destacan la mozzarella, el tomate y la albahaca fresca. A partir de ese momento, la pizza se democratizó y ya no distingue las clases sociales. En la actualidad, gracias a la inmigración, este plato típico italiano se prepara en todo el mundo con los ingredientes propios de cada país. De esta forma, la pizza es símbolo de integración, de unión entre generaciones y de interculturalidad.

