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Imago: una pizca de naturaleza en nuestras casas

Imago - Portada

Lucas Pollini es descendiente de italianos, de la zona de Trento, por parte de su abuelo. Desde el año 2018, lleva a cabo Imago micropaisajismos. Es un emprendimiento que, no sólo recrea paisajes naturales en pequeños espacios, sino que también se propone ser un proyecto de educación ambiental. Además, esta propuesta es única en Argentina. En esta entrevista, te contamos los orígenes de Imago y su importancia para el medio ambiente.

El tiempo compartido con la naturaleza es fundamental

Lucas nos recibe en su Taller del barrio de Villa Pueyrredón. Ahí donde nacen estos micropaisajes y ven la luz. Es el dueño de Imago pero además es Licenciado y Profesor de Biología (UBA). Hizo diversos cursos: conservación, educación ambiental, ecología acuática, entre otros. Trabaja en distintas instituciones (Nivel Medio, en la Universidad y en un Terciario). Asimismo, en Aves Argentinas da clases de Educación Ambiental, Ecología y Técnicas de Relevamiento. También ofrece un curso de Ecología Acuática y enseña Biología a los ingresantes de la Facultad, en la Licenciatura de Nutrición.

Lucas nos abre las puertas de su taller en el barrio de Villa Pueyrredón.
PhotoCredit: Lucas Pollini

 “Y todo eso convive con Imago hoy en día” explica Lucas y agrega “pero lo que más me formó, más allá de la carrera, es mi motivación por las cosas naturales”. Sin restarle la importancia que se merece la educación formal, Lucas aclara “la sensibilización, la experiencia con la naturaleza y el saber verla no te lo enseña un libro. Te lo enseña algo más interno. El tiempo compartido con la naturaleza en silencio es fundamental, para escuchar lo que ella tiene para contarnos”.

¿Cómo nace este emprendimiento?

Siempre me gustaron los animales y la naturaleza. Cuando estaba finalizando mis estudios secundarios, me compré una pecera enorme con muchos peces y plantas. Y, de a poco, fui aprendiendo acuarismo. Este emprendimiento surge, por casualidad, hace aproximadamente 7 años, cuando estaba haciendo el cambio de agua usual que se le hace a las peceras. Mientras la vaciaba, empezó a quedar mitad agua, mitad tierra y mitad plantas. Me gustaba como quedaba estéticamente, así que la dejé de esta forma”.

Los Paludarios

Me atraía la idea de crear ese pequeño espacio dentro de mi casa” comienza a explicarnos Lucas. “Luego, viendo revistas de distintas partes del mundo, me entero que esto ya existía y se llamaba Paludario. El nombre proviene de las márgenes de ríos y lagos de las plantas palustres que son las que crecen en la orilla, con la raíz en el agua. Es un híbrido entre algo acuático y lo terrestre, una representación lo más cercana posible a un ambiente natural de la costa de un cuerpo de agua dulce ”. Y agrega “hace un par años, saqué del paludario unos musgos y plantitas, mientras arreglaba la pecera y recortaba las plantas que habían crecido mucho. Puse estos musgos en un vaso cerrado para que no se resequen”.

El nacimiento de los Musgarios

“Cuando lo miré más detenidamente, me parecía haber recreado parte de ese ambiente natural que tanto había visto en los lugares recorridos. Me di cuenta de que había hecho un micropaisaje, y después lo llamé ‘musgario’. Me emocioné tanto que ese día saqué más musgo del paludario y creé un par de recipientes más. Y luego empecé a mostrarlos. A la gente le encantaban así que decidí adecuar algunos para venderlos” cuenta Lucas emocionado. Y agrega después de varias investigaciones, descubrí que este micropaisajismo también existía ya afuera, deriva de la técnica japonesa del bonsai. Debe de haber unas 20 o 30 personas alrededor del mundo haciendo esto. Pero, en Argentina, creo ser el único por ahora”.

¿Cómo te inspirás para crear cada micropaisaje?

Saco ideas de los viajes que fui haciendo a selvas y lugares húmedos. Siempre reflejo, ahí dentro del recipiente, un pedacito de ese viaje, una imagen, recreo un paisaje que me acuerdo. No lo hago conscientemente. Últimamente, priorizo lo que queda más natural dentro de la artificialidad del envase. Nada forzado. Intento hacer que quede lo más real posible, no me gusta el paisajismo perfecto. Procuro reflejar la creación propia de la naturaleza, lo hermoso del caos natural. De hecho, es el mayor error que veo en los terrarios comunes. Son poco naturales, armoniosos, fuerzan a la naturaleza, como si buscaran que una planta esté en el lugar que no estaría”. 

Los paludarios y los musgarios son las grandes estrellas de Imago. PhotoCredit: Lucas Pollini

A lo largo del tiempo, fue creciendo como emprendimiento, con un logo, con instagram y con clientes. Hoy vendemos a través de las redes sociales y por nuestra página de Internet. En los orígenes estuve vendiendo en algunas ferias. Comenzamos con la feria del Parque Centenario y luego, en la Feria del Productor al Consumidor de Agronomía. De a poco Imago fue creciendo. Es una inversión constante, para crear un lugar propio, armado con escritorios y luces”.

Hoy dos años después de que comenzó Imago…

“Y ya el micropaisajismo escaló para poder hacer cosas más grandes” continúa Lucas. Y explica “hoy ya no se hacen sólo objetos de escritorios como musgarios. También hago muchos paludarios, que fueron el origen de este emprendimiento. Estas son las grandes estrellas de Imago. Ahora, además, estoy haciendo vivarios y acuarios. Todo lo que tenga que ver con traer una pizca de la naturaleza dentro de la gran ciudad, para tenerla cerca dentro de casa o de la oficina. Y así, reconectarnos. Al volver a tener contacto cotidiano con lo natural, sentimos afecto nuevamente por la naturaleza de la que somos parte. Ese es el primer paso para cambiar la realidad ambiental y es el fin último de Imago”.

¿Por qué Imago también es un proyecto de educación ambiental?

“A partir de todo lo que investigué y aprendí, me surgieron muchos planes a futuro. Principalmente, acerca de la educación ambiental porque la idea de trasfondo de Imago es que sea un proyecto ambiental. Cada persona que compra nuestros productos, se mete de lleno en este mundo. Aun cuando no se dedique específicamente a la Biología, se involucra y pregunta cómo cuidar su micropaisaje. Por ejemplo, cuántas horas de luz son necesarias, cómo regarlos y sobre la fotosíntesis. Ellos aprenden un montón e investigan sobre el tema. La gente se encariña mucho con sus musgarios, con sus acuarios o sus paludarios. En pocas palabras, con su Imago. Y al encariñarse, acrecienta su  sensibilidad y tiene una motivación para aprender sobre la naturaleza. El Imago los ayuda a motivarse, a querer cambiar su actitud, o algo de su cotidianidad”. 

¿Qué es Imago para vos?

Imago es una especie de yoga. Cuando armo algo así, estoy acá, en el aquí y en el ahora. No estoy pensando nada en el futuro, ni recordando ninguna historia. Es super relajante. Y además me motiva porque soy inquieto y siempre busco nuevas cosas para hacer. Fui aprendiendo qué necesitaban los musgos para crecer y desarrollarse. También hablé con especialistas sobre el tema” nos relata Lucas. Y agrega, entusiasmado “en medio de la búsqueda, me enteré de que casi no existen especialistas sobre musgos en el mundo y en América Latina. Por ejemplo, hoy por hoy,  se conoce muy poco de musgos en la Argentina y casi nada, de su ecología. Pero no se conoce cómo viven, qué necesitan y qué condiciones son más aptas para ellos. Nosotros vamos dando pasos importantes en este conocimiento, algunos de esos saberes los transmitimos en los cursos que ofrecemos”. 

Lucas diseña todos y cada uno de los micropaisajes. PhotoCredit: Lucas Pollini

“Más allá de llevar a cabo un emprendimiento, estoy conociendo, aprendiendo y creciendo como biólogo y como profesional. Hacer micropaisajismo no es totalmente un lucro, es un hobby. Es poder especializarme en algo que me interesa, que me gusta y que me atrae” nos explica Lucas. Y añade “la palabra Imago tiene distintos significados. En primer lugar, viene del latín y significa imagen. Los romanos usaban esta palabra para referirse a unas máscaras. Luego, el término fue tomado por la psicología para señalar al inconsciente. Por otro lado, en el ámbito de la Biología, el Imago es el estadío adulto de un insecto” nos enseña Lucas con su voz de profesor “Por ejemplo, el imago de la oruga es la mariposa. Es decir, cambia la forma del cuerpo pero es el mismo insecto, solo hace una metamorfosis”. 

Con Imago convivimos con la naturaleza y aprendemos de ella

Los micropaisajes de Lucas, los paludarios y vivarios son una novedad. Cada uno de ellos son únicos. Porque recrean, en un pequeño espacio, la vida propia de la naturaleza. Más allá de ser un objeto de decoración para nuestras casas y ambientes, también nos contagian la energía esencial de la expresión natural. “No hay dos Imagos iguales, aunque quisiera” explica Lucas “porque la vida no se copia. Aunque me propusiera formar dos envases idénticos, las plantas que viven en ellos elegirán su propio camino para crecer”.

PhotoCredit: Lucas Pollini

“Esto es lo asombroso de la naturaleza y, a través de Imago, podemos aprender mucho de ella”. Imago es imagen, es reflejo, es espejo natural, es rechazo a la artificialidad. Pero también es cambio, es transformación para nuestra vida. Al igual que la oruga que se convierte en mariposa, a través de la sabiduría que nos comunica Imago podemos cambiar nuestra mirada sensible sobre el mundo.

Imago: una pizca de naturaleza en nuestras casas ultima modifica: 2020-05-19T08:00:00-03:00 da Marina Artese Grillo

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