Giuliana Amistadi es una joven ítalo-argentina. Es traductora pública de italiano (UBA) y además, participa activamente de la colectividad. Forma parte de la comisión directiva del Círculo Trentino de Buenos Aires, en el cargo de prosecretaria. El Círculo Trentino representa a todos los inmigrantes y descendientes que provienen de la región del Trentino. Tal vez las historias que revivimos en itBuenosAires.it se parezcan: el dolor del desarraigo, la familia partida, la esperanza y el retorno a las raíces. Pero cada una de ellas tiene sus particularidades que las vuelven únicas. Y todas nos hermanan como ítalos-argentinos. Por eso, en esta ocasión, los invitamos a viajar al norte de Italia y a conocer la historia de inmigración de la familia Amistadi.
La familia de Giuliana Amistadi
Giuliana se presenta rápido. Nos habla de su profesión. Más allá de desarrollarse en su carrera, su vocación la enlaza cada día a sus raíces. Es traductora pública de italiano. Sus orígenes laten en cada aspecto de su vida. Además, es prosecretaria del Círculo Trentino de Buenos Aires. Asimismo, recientemente, realizó la Diplomatura en Estudios y Gestión de Instituciones de la Colectividad Italiana en Argentina, organizada por el CIAAE. Lejos de detenerse en su propia presentación, Giuliana se apura para recordar a su familia italiana. “Mi familia paterna proviene de Italia, de la región Trentino Alto-Adige. Mi nonno Mario Amistadi era de Roncone, un pueblo que tiene aproximadamente 1.500 habitantes, a unos 60 kms de Trento Ciudad. En cambio, mi nonna, Giustina Segata, era de Sopramonte, un pueblo de 2.800 habitantes que queda a 8 kms de Trento Ciudad”.
Desde Trento a la Argentina
“Mi nonno llegó a Argentina en marzo de 1948, tenía 21 años, y mi nonna en junio de 1926, tenía 4 años. Ambos arribaron al país en barco. Ellos se conocieron a la distancia. Una hermana de mi nonna y un hermano de mi nonno, que se habían conocido porque eran vecinos de la cuadra, se casaron. Mi nonno aún vivía en Italia. Pero vio fotos del casamiento donde estaba Giustina y dijo ‘con ella me quiero casar’. Y así fue”.
¿De qué modo se mantienen vivas la cultura y las tradiciones italianas en tu familia?
“En mi familia, la cultura y las tradiciones italianas están presentes todos los días y cada vez más. De hecho, yo tuve la suerte de vivir en total 7 años en Trento, en dos momentos distintos de mi vida. La primera vez fuimos con mi familia a vivir a Roncone. Estuvimos 5 años e hice toda la escuela primaria allá. La segunda vez fui sola, después de haberme recibido de Traductora. Estuve dos años viviendo en Trento Ciudad. Por eso me gusta recalcar siempre que soy mitad italiana y mitad argentina, literal. Así lo siento. No sólo por mis nonnos que vinieron desde allá, sino porque viví 1/4 de mi vida en Italia y cada vez que viajo me siento como en casa”.
“Por otro lado, formar parte del Círculo Trentino de Buenos Aires me permite estar conectada con la cultura Trentina constantemente. En el Círculo, preparamos almuerzos con comida típica de allá, como lo es la polenta con chucrut, y eventos que nos permiten compartir y dar a conocer las tradiciones culturales. También, la región del Trentino tiene becas de intercambio y todos los años vienen jóvenes trentinos a conocer Buenos Aires y a nuestro Círculo. Esto permite que interactuemos conjuntamente con ellos y que puedan ver cómo siguen vigentes todas las costumbres trentinas en Argentina”.
¿Qué sentís cada vez que participas de eventos y actividades de la colectividad?
“Cada vez que participo de eventos y de actividades de la colectividad italiana me siento como en casa. Es difícil explicar esto porque para muchos es un mundo antiguo y no entienden bien por qué uno siente lo que siente cuando participa de estos eventos. Desde chica siempre fui al Círculo, íbamos mucho a compartir momentos con mis nonnos. En ese entonces, mi nonno Mario era el presidente del Círculo y actualmente lo es mi papá, Luis Amistadi. Por lo cual siempre, tuvimos una conexión con todo ese mundo y con la italianidad”.
El paso de la Giuliana Amistadi por la Diplomatura del CIAAE
El año pasado, Giuliana participó de la Diplomatura que organiza el CIAAE. “Una de las cosas que más me llamó la atención fue que conocí a varios integrantes de otras asociaciones italianas (calabresa, friulana, etc.) que estaban muy comprometidos con su institución y que sentían el mismo orgullo que siento yo cuando hablo del Trentino. Para mí es muy importante que la gente que me rodea respete este espacio y que intente entender lo que significa todo esto. De hecho, Ezequiel Acosta, mi pareja, tiene sangre española y nunca tuvo mucha relación con la italianidad en Argentina. Desde que nos conocemos, se integró en todo este mundo por mí. Hoy en día compartimos todos los eventos juntos y me acompaña siempre porque sabe que la mitad de mi corazón está en Italia”.
¿Qué les aconsejarías a las jóvenes descendientes de italianos?
“A los jóvenes descendientes de italianos les recomendaría que se acerquen a las asociaciones o instituciones italianas. Sé que muchas veces es difícil integrarse ya que las comisiones son muy antiguas y quizás les da miedo el cambio. Pero les recomendaría que intenten hacerlo y que aporten ideas. Tal vez, al principio sea más difícil, pero es necesario.
En mi caso, el Círculo Trentino de Buenos Aires se fundó el 17 de mayo de 1932, por lo cual en pocos días cumple 91 años. Por lo tanto, nos podemos imaginar que pasaron varias comisiones directivas a lo largo de su historia y que algunas estaban más abiertas a nuevas propuestas y otras menos. De todos modos, creo que es necesario que los jóvenes se integren a las asociaciones, que presenten ideas y proyectos. Esto ayuda mucho a que las instituciones sigan con su historia y que no mueran con el pasar de los años”.
Autora de la imagen de portada: Giuliana Amistadi.

