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El vino casero: una gran pasión de los italianos

La tradición del vino hecho en casa.

Elaborar el vino casero es una de las tradiciones más antiguas del mundo. Es una práctica que se realizaba en la cultura de la antigua Grecia y de la antigua Roma. El vino casero era preparado también por civilizaciones más antiguas, como en el caso de los Sumerios, e incluso en la Biblia se menciona el vino en el antiguo pueblo Judío. Existen incluso antiguas representaciones de la vendimia en varios mosaicos o pinturas.

Se trata de una tradición arraigada en muchos pueblos como el pueblo italiano. Una tradición que también trajeron muchos inmigrantes de Europa a la Argentina, un país que actualmente es un gran productor de vino. Pero también es una de esas prácticas que se conservan en las familias y se transmiten de generación en generación. Es una ocasión en la cual la familia y los amigos se reúnen para elaborar el vino evocando aquellas alegres jornadas de su Italia natal.

La familia y los amigos unidos por el vino casero

Todo inició allá por el año 1952, con la llegada a Buenos Aires de Agustin Santoli, nativo de Rocca San Felice, Avellino. Agustin y sus hijos, Vito y Domenico, fueron quienes con las uvas de su parral comenzaron a elaborar su propio vino. La molienda se hacía colocando los granos de la uva en un piletón envueltos en arpillera. Luego, se estrujaba la tela para exprimir el juego que después se colocaba en damajuanas para la fermentación y para su posterior consumo. Con el tiempo, se fueron perfeccionando y lograron construir a mano una prensa de quebracho para facilitar el trabajo. Alrededor del año 1982, empezaron a utilizar otras cepas de uva que compraban en el mercado, mezclandolas con las propias.

Los nuevos ayudantes en la preparación del vino

Con el correr de los años, la familia se fue agrandando, al igual que el círculo de las amistades, y todos ellos se fueron sumando a esta iniciativa. Esto permitió conservar la cultura traída de Italia en su gastronomía, su música y sus danzas. Es así como, en la actualidad, este grupo de “tanos”, formado en su mayoría por los integrantes del grupo de Gioia d´Italia y por varias personas de la familia Santoli, elaboran el vino casero.

Vino casero

Momento de degustar el vino. PhotoCredit: Jose Esposito

La preparación del vino, la alegría y la amistad

La elaboración del vino se realiza con la uva que se compra directamente a un proveedor. Se eligen dos especies distintas de vid, el malbec y el cabernet. Se inicia con la molienda de la uva, que luego se coloca en bidones de 50 litros, y posteriormente se vierte el contenido en los “tanques de fermentación brusca”. Este primer paso dura hasta que el azúcar de la uva se transforma en alcohol. Esta primera etapa requiere de mucho cuidado y se debe controlar varias veces al día que la temperatura sea menor a 28°.

La primera fermentación

Una vez que se realizó el primer reposo del mosto, y antes de las últimas fermentaciones, se separa (con sumo cuidado) todo el mollejo, se prensa el mosto y se vuelve a colocar en los tanques para dejarlo descansar durante tres o cuatros días para que se separen el resto de los sedimentos. Luego, se vierte en la damajuanas para la última fermentación que dura entre treinta y cuarenta días.

En esta etapa, no solo trabajan los hombres, sino que las mujeres preparan todo lo necesario para realizar un fiesta entre comida y cantos. Bien sabemos que en Italia estas son ocasiones para reunirse con los amigos y con la familia en torno al trabajo y a la mesa.

Infaltable la pasta al hace el vino en casa.

La alegría y el labor de las mujeres preparando la pasta. PhotoCredit: Lina Martiniello Esposito

La última fermentación y el embotellado del vino

Una vez que el mosto se dejó fermentar de nuevo, como mínimo por un mes, se pasa el vino a las damajuanas para dejarlo reposar por varios días para separar los últimos sedimentos. Una vez que reposó, se lo purifica y se lo vuelve a colocar en los contenedores repitiendo este proceso hasta tres veces. Finalmente, el vino se embotella o se lo deja en las damajuanas para su consumición.

Cena luego del trabajo de hacer el vino.

Amistad y pasión por la amada Italia. PhotoCredit: Jose Esposito

La apertura del vino nuevo

Sabemos que en Italia la apertura del vino suele hacerse para el día de la Inmaculada Concepción o en fechas cercanas. Dicha ocasión es causa de fiesta y de reunión entre amigos y familiares. Es un momento en el que se canta se come y se bebe. Sucede lo mismo en la casa de Don Vito Santoli. El mismo día en que los hombres se reúnen para embotellar el vino y repartirse las botellas, las mujeres preparan la pizza casera. Ese día es motivo de gran regocijo para este grupo de amigos que junto a la familia degustan el vino casero como lo hacían en Italia. No pueden faltar los acordes del acordeón y los cantos italianos.

Este ritual se repite desde hace más de 60 años gracias a esta iniciativa de Agustin Santoli y de sus hijos, quienes mantuvieron y transmitieron esta tradición. Conservar este tipo de tradiciones permite que esa amada Italia, que se encuentra tan lejana, se acerque por un momento a esta Patria Argentina que recibió a tantos inmigrantes que jamás olvidaron su cultura y sus tradiciones.

Gonzalo Roselli

Autore: Gonzalo Roselli

Me llamo Gonzalo Nahuel Roselli. Nací en Berazategui, Buenos Aires, en el año 1987. Soy de origen calabrés: mis abuelos eran nativos de Roggiano Gravina Cs. Profesor de Filosofía y estudiante de Ciencias en la Educación. Desde muy pequeño, gracias a mi nonna, comencé a sentir un gran amor por las tradiciones calabresas profesando, además, una gran devoción hacia la Madonna del Pettoruto. Esto me incentivó a tocar la zampogna y a mantener vivas las tradiciones que son parte de mi historia y mi cultura.

“Calabria bella,terra di suli e d’amuri, sugnu nu fijju toi e ringraziu a lu Signuri”.

El vino casero: una gran pasión de los italianos ultima modifica: 2018-05-31T12:05:32+00:00 da Gonzalo Roselli

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