itBuenosAires

Entrevistas

Entrevista a Nicolás Fuster: vivir en Italia

Nicolás Fuster - Perfil

Nicolás Fuster, nació en la Ciudad de Buenos Aires y tiene 34 años. Actualmente, se encuentra terminando una maestría. En paralelo, hace trabajos de asesoramiento político freelance, escribe en dos medios argentinos, Perfil e Infobae, y en un medio español, Diario16. También, colabora con artículos de temas jurídicos en el blog “Derecho en Zapatillas” y se dedica a la actividad política en un partido italiano.

La historia que conecta a Nicolás Fuster con Italia

Cuando le pregunté a Nicolás Fuster sobre sus orígenes italianos, decidió contarme una historia. Y esa historia comienza así… En el año 1858, en un pequeño pueblo cerca de Napoli, entonces provincia de Terra di Lavoro, en el Reino de las Dos Sicilias (previo a la unificación italiana), nació un varón al que Giovanni y Serafina llamaron Simone.
“De Simone sabemos poco: hizo un largo camino, quizás hasta Napoli, quizás hasta Genova. Habrá caminado mucho, me imagino que habrá visto el pueblito por última vez. Quién sabe si habrá sentido nostalgia, el miedo de despedirse de sus amigos y saber que no los habría vuelto a ver. Subió a un barco que lo llevó a un país lejano. ¿Habrá sabido adónde iba? ¿Habrá visto un mapa alguna vez, en su pueblito?”, relata Nicolás.

Nicolás Fuster - Roma
Autor: Nicolás Fuster

Y continúa: “En 1886, se casó con Filomena Coppello en una iglesia de un barrio popular, en aquel país lejano. El mismo año, dicen los censos registrados en los libros con lazos, trabajaba como diariero y era analfabeto”.
Simone murió en 1911, pero junto a su esposa, Filomena, tuvieron varios hijos. “Uno de ellos, Rafael, vivió poco tiempo: murió joven, pero fue suficiente para tener una hija. Y esa hija, desde el exacto momento en el que nací, es mi abuela”, cuenta.

¿Cómo forjaste tu vínculo con Italia?

“En mi familia no hubo una continuidad de la tradición italiana. Yo estudié el idioma y comencé a acercarme a Italia de diferentes maneras, cada vez más, es decir que construí mi vínculo con Italia. En otras palabras, no recibí mi relación con Italia: fui a buscarla“.

¿Qué te llevó a tomar la decisión de vivir en Italia?

“Cuando me fui de Argentina viví unos años en Londres. Decidí ir a Italia para hacer la universidad. Para mí, era importante perfeccionar el italiano y pensé que hacer mi licenciatura en Roma me acercaría aún más a Italia, no solo por el idioma sino por la experiencia desde una perspectiva holística. Me gradué en Scienze Politiche e Relazioni Internazionali en Sapienza, la universidad de Roma, carrera que hice íntegramente en italiano”.

¿Cuánto tiempo viviste en Italia?

“Llegué a Italia el 3 de septiembre de 2013. A fines de mayo de 2019 me mudé a Amsterdam, donde estoy cursando el posgrado, es decir que viví en Roma casi seis años. Desde que estoy en los Países Bajos, volví a Italia varias veces, y es posible que en 2021 vuelva a establecerme en Italia“.

¿Qué dificultades encontraste al llegar a Italia?

Nicolás Fuster responde que la principal dificultad que encontró al llegar fue la cuestión laboral. “No digo que esto aplique a toda Italia, pero es muy tangible en el centro y en el sur. En mi tiempo en Roma, conocí a varios argentinos que daban por sentado que encontrar un trabajo sería sencillo, y por lo general no es así. En mi caso, llegué como un joven estudiante, es decir, que solo podía postularme a empleos no calificados. No solo fue muy difícil encontrar un trabajo, sino que la abrumadora mayoría de los empleos no calificados son no registrados, por lo que no hay ningún tipo de protección”. Nicolás cuenta que, en muchos casos, en este tipo de empleos, pueden haber impuntualidades u otros problemas con el pago.

Nicolás Fuster - Plaza en Roma
Autor: Nicolás Fuster

“Como dije, al llegar a Roma estaba seguro de que sería fácil encontrar un trabajo, por ejemplo en un bar, para tener las mañanas libres y poder cursar, pero no fue el caso. Fueron algunos meses en esta circunstancia, viviendo en casas de amigos. Algunas semanas toqué la guitarra en Piazza della Minerva un par de horas al día, hasta juntar unos pocos euros que alcanzaran para comprar un panino en el supermercado y tener algo de dinero en el bolsillo. Aunque el romanticismo esté muy bien, ¡ser un bohémien es horrible!”.
Con toda esta incertidumbre, llegó a preguntarse si era mejor o no regresar al Reino Unido. Pero Nicolás estaba convencido de la importancia del estudio. Además, volver a Londres habría significado una derrota para él que no estaba dispuesto a enfrentar. Finalmente, logró estabilizarse y cursar hasta terminar sus estudios y graduarse.

¿Qué les recomendarías a quienes deseen vivir en Italia?

Nicolás cuenta que Italia es un lugar fascinante. Sostiene que, en Italia, los argentinos nos sentimos cerca, en especial, los que tenemos algún tipo de vínculo familiar. Pero, como en todos los lugares, ir de visita no es lo mismo que residir de manera permanente.
“A quienes deseen vivir en Italia les recomendaría que se informaran mucho, que hablaran con quienes vivan allí. Si son italianos, bien. Y si son argentinos, mejor. Porque podrán nombrarles aspectos que quizás para los italianos pasan desapercibidos. Que trataran de conocer lo más posible el lugar al que planean mudarse, para evitar cualquier tipo de sorpresa”, responde.

Nicolás Fuster - Museo
Autor: Nicolás Fuster

¿Qué es lo que más extrañás de Argentina?

“Indudablemente, lo que más extraño es mi familia y mis amigos. Además, los cafés de Buenos Aires, los teatros, las librerías, el trajín porteño, las parrillas. El ruido del subte, los colectivos y todo el sistema de transportes. Extraño hacer la fila para esperar el colectivo, y que las personas la respeten y suban una después de la otra. En Roma, las personas tienden a amucharse cuando se abren las puertas, no se hace una fila como en Argentina”.

Nicolás Fuster - Medialunas

“Otra cosa de suma importancia: si bien en Europa se consigue yerba, dulce de leche y prácticamente todos los productos argentinos, extraño las facturas. Aunque de a poco comienzan a surgir emprendimientos de argentinos que elaboran pastelería argentina, ¡hay que decir que las medialunas de grasa y de manteca les pasan el trapo a los cornetti italiani! Y los sanguchitos de miga. Porque los tramezzini están bien pero no son lo mismo. En Roma, los árboles típicos son los pini ombrello. Pero yo extraño los jacarandás, cuyas hojas cubren las veredas de un color lila característico, en especial en primavera y verano. Y cierta forma de ser de las personas en Buenos Aires. Extraño eso”, responde el entrevistado.

“Me gusta mucho el vínculo de los italianos con la tierra”

Para Nicolás, es difícil encontrar una sola cosa que le guste de Italia. “En cada Región italiana se come maravillosamente, y la comida es de una calidad excelente. Me gusta mucho el vínculo de los italianos con la tierra. Por poner un ejemplo, en general, las familias italianas no compran aceite en el supermercado. Se lo compran a un productor que lo hace en el campo y les trae bidones de aceite de una calidad extraordinaria”, cuenta.

Nicolás Fuster - Roma
Autor: Axel Abate

¿Qué es lo que más te gusta de Roma?

“Personalmente, lo que más me gusta es que Italia, en especial Roma, permite un viaje en el tiempo constante. En el Palatino, donde se fundó la ciudad, se puede tomar una ramita de un árbol y trazar una línea en la tierra, como hicieron Romolo y Remo hace 2.773 años, cuando con un rudimentario tratado de derecho privado dieron inicio a una de las civilizaciones más importantes de la historia de la humanidad. Ni hablar del Foro Romano, el Coliseo, los acueductos”.

Nicolás Fuster - Biblioteca
Autor: Nicolás Fuster

Nos cuenta, también, que le gusta visitar la Roma medieval, con las torres aún en pie. “El momento histórico que más me apasiona y que se puede ver en Roma es la época moderna: Campo de’ Fiori, donde ardió el filósofo Giordano Bruno en febrero de 1600. O la Sala delle Capriate, donde en 1633 la Inquisición condenó a Galileo a la abjura, que actualmente es una sala de lectura en donde tuve el privilegio de preparar el examen de Storia Moderna. Disfruto mucho en esos lugares, cuando juego a pensar que estoy en esos años y que está sucediendo un evento histórico, qué ruidos habría, cómo sería la gente, qué estaría haciendo yo”, detalla.

Italia: un país inmerso en la belleza artística

Otra de las cosas que Nicolás Fuster destaca de la vida en Italia es la belleza que podemos apreciar en todo momento. “Las obras de Michelangelo, de Caravaggio, de Bernini, Borromini, Bramante, son pinturas, esculturas, capolavori de la arquitectura. Las obras maestras están ahí, muchas son gratuitas y se las puede ir a ver todos los días. En la enorme mayoría de las ciudades y regiones italianas se puede comer fantásticamente y se puede también viajar en el tiempo, con sus ruinas griegas o romanas, sus castillos o palazzi medievales, sus escenarios de la historia y su belleza”.

El mensaje de Nicolás Fuster para los ítalo-descendientes

“Como ítalo-argentinos, podríamos comenzar a pensar cómo continuar nuestro vínculo con Italia. Es decir, todos pertenecemos a la tradición de los antepasados, de la inmigración, de la foto en blanco y negro, del pueblito. Pero todo esto, que sin dudas es hermoso, es parte de pasado. Es una Italia bellísima pero vitrina de museo, un mero cajón de los recuerdos. Creo que podemos ir algo más allá, hacer de este un vínculo vivo, proyectarlo hacia adelante.
En otras palabras, preguntarnos: ¿Cómo podemos estar más cerca de Italia? ¿Qué cosas podríamos aprender que todavía no sabemos? ¿Cómo podemos dar nuestra contribución, cada uno con su experiencia y desde su propio lugar, para tener una Italia más tangible y más abierta? Dejo el tema allí, esperando activar algún tipo de curiosidad entre los ítalo-argentinos”, concluye.

Entrevista a Nicolás Fuster: vivir en Italia ultima modifica: 2021-01-11T08:00:00-03:00 da Amira Celeste Giudice

Commenti

Subscribe
Notify of
0 Commenti
Inline Feedbacks
View all comments
To Top
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x